¿Cuáles son los tipos de cobertura que ofrecen las empresas de seguros a los autónomos?

Dentro del ámbito de los negocios existen diferentes tipos de cobertura que ofrecen las empresas de seguros, al igual que la ofrecen para los autónomos y personas físicas, lo que sí es importante es conocer que la decisión de disponer de un seguro privado es una decisión personal es este.

El autónomo siendo un trabajador por cuenta propia debe ser consciente de las prestaciones públicas a las que tiene acceso y cobertura, por lo que debe realizar un análisis de los riesgos que como trabajador independiente enfrenta.

La elección, en caso de realizarla, debe realizarla en función de las condiciones a las cuales se enfrenta en su ejercicio como trabajador independiente., de acuerdo a las necesidades y expectativas que pudieren presentarse.

Lo más recomendable en estos casos es solicitar apoyo de especialistas en el tema como abogados especialistas en derecho mercantil, los cuales están capacitados para apoyar en todas las áreas referidas a los autónomos.

Todo trabajador por cuenta propia como en el caso de los autónomos, una de las obligaciones registrales es darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), de la Seguridad Social, para  realizar las cotizaciones establecidas en el mismo, para garantizarse el derecho a disfrutar de determinadas prestaciones sociales en caso de que no pueda desempeñar su trabajo en un momento determinado, bien sea por maternidad, enfermedad, accidentes laborales, etc., quizás la única debilidad de este sistema es que permite que los autónomos seleccionen la cuantía de la cuota a cotizar y estos terminan eligiendo la cotización mínima. Los autónomos no son especialistas muchas veces en derecho mercantil, por lo que desconocen las ventajas o desventajas de este tipo de beneficios.

Normalmente la base de cotización elegida por los trabajadores por cuenta propia es la mínima, lo cual redunda también en el cálculo de las prestaciones sociales que obtienen a cambio.

Los conceptos por los cuales los autónomos deben realizar las cotizaciones a la Seguridad Social, son los siguientes:

  • Contingencias comunes
  • Contingencias profesionales
  • Cese de actividad

Las contingencias comunes, son consideradas de cotización obligatoria para todos los trabajadores autónomos, y cubre los siguientes riesgos:

  • Asistencia sanitaria
  • Incapacidad laboral temporal por enfermedad común o accidente no laboral
  • Prestación por jubilación, incapacidad o muerte, etc.
  • Baja por maternidad y paternidad
  • Embarazo de riesgo o lactancia

Las contingencias profesionales, esta contingencia fueron declaradas obligatorias a partir del año 2019, y ofrece cobertura en caso de accidentes del trabajador o enfermedad profesional. La cotización se destina una parte a la incapacidad temporal, y otra a la incapacidad permanente, muerte o supervivencia.

El cese de la actividad, también incorporada como una cotización obligatoria a partir del año 2019, y su pago corresponde, en caso de que cesara la actividad como trabajador independiente (temporal o definitivo). Se debe cumplir con una serie de requisitos para poder optar por este denominado paro de autónomo.

Todo trabajador por cuenta propia, antes de tomar cualquier decisión, debería buscar o el conocimiento en cuanto a las ramas del derecho mercantil o en su defecto buscar apoyo y asesoría en esta área, ya que muchas veces se cometen omisiones y errores que a la larga termina en pérdida de dinero, tiempo y esfuerzo.

Al elegir la cotización mínima para este tipo de incidencias, optar por seguros privados pudiera ser una opción para los autónomos, para lograr una compensación para las contingencias sociales al igual que tomar pólizas de seguros para el negocio.

¿Cuáles son los seguros que pueden tomar los trabajadores por cuenta propia, para lograr un equilibrio y mantener la tranquilidad de una cobertura en caso de alguna contingencia?

Se pudieran clasificar en dos tipos de seguros:

  • Seguros específicos para el trabajador por cuenta propia
  • Seguros para el negocio

Los seguros específicos para el trabajador por cuenta propia serían los siguientes:

Seguro por baja laboral: lo más recomendable es comprar una póliza que garantice una cobertura adecuada en caso de cesar actividad laboral  de manera temporal,  bien sea por enfermedad, cuidados, maternidad, etc., un seguro privado le garantiza contar o disponer de los ingresos suficientes si requiere darse de baja temporalmente, para ello solicite diferentes alternativas con su asesor en derecho mercantil, para que le recomiende la mejor opción.

Seguro sanitario: los trabajadores por cuenta propia pueden acceder a las prestaciones públicas de asistencia sanitaria, más sin embargo lo que se  recomienda es que se tenga una opción privada con cobertura para el gripo familiar con cobertura mayor para este tipo de incidencias. La razón principal es la disponibilidad inmediata y personalizada, y asistencia en casos como odontológicos, tratamientos de fisioterapia, oftalmología, con el plus de que son gastos deducibles, generando un ahorro en el pago de impuestos.

 

Seguro de accidentes: posee muchas coincidencias con el seguro de baja laboral, aunque la causa en este caso es por accidentes, bien sea laboral o de otro tipo, es muy común encontrar que estos incluyen coberturas por invalidez, fallecimiento, gastos de hospitalización, entre otros gastos. Se recomienda en aquellos autónomos que por su profesión corran el riesgo de sufrir algún evento.

Seguro de vida y seguro invalidez: garantiza a los familiares de los autónomos o bien al propio trabajador, el pago de un determinado capital en caso de fallecimiento y al propio autónomo en caso de invalidez parcial o total. Como en todos los casos, las coberturas varían dependiendo de la póliza seleccionada.

Seguro de jubilación: la cantidad que reciben los autónomos por la seguridad social depende de la cantidad cotizada, lo cual suele ser una cantidad baja, para ello disponer de un plan de pensiones privado contribuye a mejorar la situación económica a partir del momento de la jubilación.

Los seguros para el negocio, van a ir en función de la actividad en la cual se desenvuelva el autónomo, en líneas generales serían los siguientes:

Seguro de responsabilidad civil profesional: este  tipo de seguro ofrece a las empresas cobertura en caso de reclamaciones de terceros. Existen diversas modalidades según la actividad desempeñada y las coberturas pueden adecuarse en muchos casos a la necesidad de cada cliente. Es obligatorio si la actividad tiene lugar en un establecimiento al que acceden los clientes, por ejemplo, o si se desempeñan actividades relacionadas con la sanidad, entre otras

Seguro de vehículo: Cuando se necesita un vehículo para desempeñar una actividad profesional y se destina solo expresamente para ello, el seguro puede deducirse en la declaración del IRPF. Teniendo en cuenta que se trata de un vehículo necesario para el desempeño de la actividad empresarial es necesario que tenga una cobertura amplia.

Seguro de responsabilidad civil profesional: ofrece coberturas en caso de reclamaciones de terceros. Hay muchas modalidades según la actividad que se desempeña y se adecuan a la necesidad de cada cliente. Es obligatorio si la actividad tiene lugar en un establecimiento al que acceden los clientes, por ejemplo, o si se desempeñan actividades relacionadas con la sanidad, entre otras.

 

Seguro de establecimiento: ofrece protección al local donde se lleva a cabo la actividad económica y existen diferentes planes. Cobertura en caso de incendio, inundación, terremoto, explosión, en caso de robo, hurto, entre otras eventualidades.

 

Seguro de defensa legal: Como trabajador independiente, tener a disposición un experto en temas legales puede ser de gran utilidad. Si se opta por un seguro en este ámbito, el autónomo podrá disponer de asistencia y asesoramiento, así como de defensa si es necesario, sin tener que hacer frente a los importantes costos derivados de ello (claro está que como ya se ha indicado anteriormente, las condiciones incluidas en cada póliza dependen de la aseguradora). Es importante revisar que exista cobertura para incidentes que tengan que ver con toda el área en derecho mercantil, estar protegido no tiene precio.